jueves, 6 de agosto de 2009

Sin mi Musa Imaginaria.

Ha de ser falta de mi locura, quizá la falta del río corrosivo ácido que ahora se ha vuelto tan solo gotas perduradas, ya no hay nada, ni maldito ni bienhechor, la indiferencia despiadada se adueño de mi, de los dedos que tan intensos tallaban en papel pedazos de carne, de tejidos del corazón. Ya no tiene fuerza mi mente se ha hecho trizas, ya no siente nada nada nada nada nada. Me he hecho vacio, de un color blanco neutro, incoloro, desteñido, deslucido, invisible.

Soy agujero, soy un vórtice de nada, soy un fosa hueca, profunda, estrellada, aplastada. Y así me he quedado . Mi Musa imaginaria huyo, se fue, ¿O es que quizá fue robada?, ¿O fue secuestrada?. Me acompaña en épocas ¡Oh que dulce es su presencia!, o lo era, ¡Oh que bello su rostro! o lo fue, era tan desbordante, desahogante el desangrar por la herida, y plasmar en versos un sentido, clavarme una saeta y rasgar verticalmente mi carne, mi laringe, ¡si mi laringe! morada por las cuerdas armoniacas que se hacían quejidos de las espinas que me clavan, de las espinas motivos de mi dolor, y de mis letras.

¿Indiferencia?, ¿Frialdad? ¿Apatía?, rasgadores, de la nada, me han dejado helada, sin sentido, sin sueño ni pesadilla, en blanco, en nada. Pero ¿Qué es la nada señores? ¿Qué es el vacío damas?, ¿Que es no sentir nada?. He de ser tan solo un cuerpo falto de vida, llenado en vacío, he de ser un respiro sin motivo, he de ser una partitura sin pentagrama, una letra sin papiro...
Es sublime sentir felicidad y dolor, ¡sentirse vivo!, ¡existente!, llenarse de dulzura o de hiel, desbordarse, sentir un extremo sentimiento, sentir , sí la palabra clave "Sentir", tener la piel blanda y perceptiva, tener un alma delicada y sentimental. Pero no así, así como me dejo mi Musa Imaginaria, con la piel muerta, con piel de roca sin sentido.


Y seguiré así, hasta que mi Musa Imaginaria regresé, mientras tanto me refugiaré y me haré una capa de olvido, de moho insipído de ignorancia, de zombie sin sentido, sin sensibilidad, sin sentimiento, seré, un soplo nada más.

2 comentarios:

Peter dijo...

Lunna: ¡Y me he quedado helado! Tan vívido es el sentimiento que uno lo siente en sus carnes, y palabra a palabra el dolor te invade poco a poco...

Es interesante el ver de cierta manera reflejada cierta etapa que yo también viví, en otra persona, en tu caso. Tuve mis febriles días/tardes/noches de melancolía intensa... todo viene y va, y por veces regresa.

Me ha gustado todo, el sentimiento, la forma y el fondo.

Un abrazo, que estés bien. =)

Lunna. dijo...

Ohh vaya, la melancolía compañera mía, que se vuelve solo frío, ya no es atardecer, ya no es nada.
Peter, ohh que gusto verte en verdad, bueno un gusto su comentario, igualmente; un abrazo.