miércoles, 9 de septiembre de 2009

Es así como me siento, ni hoy ni mañana jamás, me declaro.

Me siento como luz hambrienta, sin oscuridad permanente y tenue que abrumesca la claridad de mi alma. Me siento como raíz sin tronco y planta; que se clava en la tierra suplicando vivir, suplicando la vida, hojas para recibir luz. Me siento como frió, sin cuerpo para hacer temblar, para hacer congelar fibras y crear sensaciones ahogantes en un hueso desabrigado, en una mente sin calidez. Me siento como río sin rocas que detengan su paso rasgando la tierra, buscando que le aclaren y le toquen y le subyuguen. ..


No, no será hoy ni mañana ni nunca, no no será jamás, ni en una vida ni en otra, ni en mi muerte ni en mi nacimiento que prosiga con lo que no ha terminado, que me atormente y me ayude.. No no será, jamás y nunca. Lo he visto, lo he notado en sus ojos robados, no son míos no son de mis miedos, jamás, lo escuchado en su voz, tan apretada tan obligada, que se exprime para mentirme para fingir aún algo que ya no es mío, que jamás ni hoy ni mañana ni nunca será, jamás.


Me declaró impotente, absolutamente me declaró en futuro olvido, en recuerdos que jamás fueron creados; y aún así serán intentados con lágrimas magulladas de olvidar. Me declaró en desgarre, en la inquisición de mi cuerpo -textura deshilada hilo a hilo- y el desgaste acostumbrado de mi mente humana, hecha mortal. Me declaró sin más miedos (¿qué más queda?), al tormento que sufro y que evita está alegría que no es sombra, es espejismo.


Es así como me siento, ni hoy ni mañana jamás, me declaro.

1 comentario:

ROBERTO JIMENEZ dijo...

reaparece musa y de nuevo inspirate